martes, 6 de noviembre de 2007

CON NUESTROS CAIDOS HASTA EL TRIUNFO FINAL

Esta semana esta marcada a sangre y fuego en el inconsciente colectivo del pueblo.

Un 5 de noviembre de 1988 fueron ultimados por las fuerzas represivas de la dictadura militar 2 jóvenes combatientes, Pablo Vergara (hermano de los compañeros caídos el Día del joven Combatiente) y Aracely Romo.

Siguiendo con el mes, un 7 de noviembre pero del año 2002 murió durante un intento de toma realizado por comunidades mapuches en el sur, el joven Alex Lemun, víctima de esta "democracia" de cartón, que se enorgullece de perfeccionar el legado neo liberal y autoritario de la dictadura.

Estos 3 jóvenes asesinados por las fuerzas represivas de dos regímenes políticos supuestamente diferentes, son un eterno recordatorio de que el Estado, no importa quien lo administre, siempre será una institucion autoritaria encargada de proteger los intereses de una clase privilegiada.

El Estado siempre recurrirá a todos los recursos que tenga a mano para acallar las voces disidentes que se alzen frente a su discurso, pues su misma naturaleza es represiva, sin importar que el administrador de turno sea "socialista" o derechamente burgués.

Tanto durante la dictadura matando a los militantes de los grupos de la izquierda revolucionaria, como durante la "democracia" neo liberal de la Concertación asesinando a estudiantes y mapuches, el Estado ha mantenido indiscutiblemente su carácter de administrador de la fuerza en favor de la burguesía, prueba de ello son la gran cantidad de compañeros/as caídos/as en enfrentamientos con la fuerza policial.

Estos jóvenes que hoy recordamos desde este pequeño espacio de insumisión anarquista cayeron levantando distintas reivindicaciones a las nuestras, es verdad (la lucha contra una dictadura militar, justicia para el oprimido pueblo mapuche), sin embargo su ejemplo, su entrega, que representa la mayor expresión de amor en pos de un ideal, en pos de los sueños, hace que sus vidas sigan presentes en todos los corazones rebeldes que cuestionan no sólo las formas de opresión en la sociedad capitalista, sino también los fundamentos de su mayor maquinaria de represión clasista, el Estado.

Ellos fueron capaces de luchar no solo por ellos, sino por su pueblo, fueron capaces de tomar conciencia de su situación de explotados y enfrentarla, fueron, a fin de cuentas, capaces de levantar un discurso de rebeldía en contra de un sistema injusto, basado en la explotación del hombre por el hombre, y de trasladarlo al campo concreto de las acciones.

Pagaron con su vida el atrevimiento de desafiar al Estado, pero sus sueños brillan en los ojos de todos/as nosotros/as. Sus vidas iluminan las vidas de todos/as los/as que deciden parar un día, cuestionar, y luego luchar.

Pablo, Aracely, Alex no han muerto, pues sus recuerdos están grabados a fuego en nuestros corazones rebeldes, y desde El Federal Anarco Comunista declaramos que su historia, que es la historia de todos los explotados, de todos los marginados por el Estado y el Capital, vivirá por siempre hasta que el último rebelde caiga, o estalle la revolución social.

Compañeros/as anarquistas, el enemigo esta identificado, es el Estado, es el Capital, y son todos los que defiendan las lógicas autoritarias propias del sistema capitalista.

Contra ellos, conciencia y organización.

¡Salud y Anarquía!

¡ARRIBA LOS QUE LUCHAN!