domingo, 14 de octubre de 2007

Parámetros Sociales...Poder

Detrás de un escritorio se escribe la historia, se cuenta lo que somos, se entiende lo que ha sucedido, se construye aquello que aprenderán los que estudien la sociedad, para que a su vez lo enseñen a aquellos que no la estudien. Mas no sólo esto, pues también existe una interpretación en el plano moral, marcando los parámetros de lo aceptado socialmente, pero no enseñado por la comunidad en su conjunto, sino por un grupo que se encarga de esto. Así existe una moral colectiva, dada por diferentes polos dominantes, como lo son las religiones y la iglesia católica en el caso de Chile, aparatos del estado y de privados educativos, la familia (construida de corte patriarcal), etc. Se dirá entonces lo que es correcto y lo que es incorrecto, lo que es aceptado e inaceptable, lo que es ejemplar y condenable, el contenido de estos parámetros no están arrojados a la suerte, sino que planeadas de tal manera que faciliten el camino a la sociedad modernista, que paradójicamente entra a enfrentarse con sus propias promesas iniciadoras de libertad social, equidad y hasta fraternidad, pues el modelo social, cultural y político precisa avanzar por una avenida ancha, una avenida cimentada sobre la legitimidad de los medios que tenga que realizar el modernismo para su llegar a su fin, y que se queda en los medios como fin, aunque se contradigan con ese último. Aquello que consume al ser humano será aceptado, como por ejemplo es el trabajo alienado, propio del modelo económico liberal, y todo lo que conlleva esta forma de trabajo; su cesantía necesaria y de allí la marginalidad y la frustración, su imposibilidad a la participación óptima políticamente en los trabajos por parte de los trabajadores, y muchas cosas más.
Es imprescindible por un lado tener claro cuáles son las necesidades que poseen los que han sido marginalizados por el sistema actual desde una perspectiva teórica, desde nuestros principios libertarios que enmarcan la vida del ser humano sobre la justicia y la libertad a todos y todas por igual. Esto se debe estudiar, comprender y educar de tal manera que permita una liberación a la aceptación de una realidad creada con intereses de un grupo pequeño de la sociedad, terminar con la ideologización (entendida como término marxista) de las masas, deslegitimizar la injusticia ya familiarizada y normalizada a la sociedad, crear un estado de cuestionamiento y protagonismo y salir del puesto de espectador. Y por otro lado entender las necesidades desde las vivencias mismas cotidianas, pues los mismos que viven una realidad x son los únicos capaces de poder entender qué es lo que viven si esto es acompañado de la concientización teórica ya mencionada. Por eso es necesario que la política se colectivice en las gentes que les afecta, en sus comunas, trabajos, lugares de estudios, etc., no dejar esta tarea a los politiqueros, o dirigentes burocratizados, sino a los mismos que se involucran en esto, porque son los únicos indicados para dar una interpretación real. Si la realidad social e histórica es colectivizada entre los mismos que la componen se puede tener más claridad de una moral colectiva real, y no de un grupo que la impone de antemano deslegitimizando aquel discurso de las minorías, como por ejemplo pasa con el tema de la violencia, pues su sistema marginalizador, desesperanzador, torturador a diario, que ha sido el culpable de las peores miserias humanas, al pensar que no es posible una transformación social, no tener conciencia de que la historia la podemos tener en nuestras manos... lo que nos ofrece el sistema en la cotidianidad se llama violencia, de la más brutal, pero es legitima, normal, familiarizada, es la violencia oficial, por eso se llamará democracia y justicia, pero a la hora de poner en tela de juicio los actos de aquellos que pretenden una reforma social, que en realidad no tiene nada de tirano ni de malas intensiones, sólo apuntar a un mundo justo, ¡qué ideal más noble!, serán vistos de inmediato como los delincuentes, antisociales que no encajan en los que todos ya están dentro, los que molestan sin razón...
Desde este humilde espacio virtual hacemos un llamado a la colectivización de los análisis, es decir que todos seamos participes de la interpretación que se le da a la sociedad, que el pensamiento invada a todos los rincones y no desde un grupo privilegiado que nos hablará de una pobreza en términos paternalistas y burgueses, como aquellas personas que tenemos que ayudar, pero no como aquellas que tienen un mundo que construir con sus propias manos, sin esperar migajas de ninguna parte.