sábado, 24 de noviembre de 2007

El anarquismo en Chile una discusion abierta



Ante el interesante debate que se sucitó luego del texto anterior, quisieramos profundizar ciertas cosas que tal vez no quedaron claras, y continuar debatiendo.


En primer lugar nos agrada que las aguas del movimiento anarquista se hayan movido, pues pensamos que nos encontrábamos en un aletargamiento donde la autocomplacencia y los pequeños círculos impiden el desarrollo sano de las ideas libertarias.


Ahora, entrando derechamente en lo que nos ocupa hoy, queremos aclarar que en el texto anterior nunca planteamos la necesidad de juntar compañeros y organizaciones de tendencias diferentes, pues eso lleva al inmovilismo y sencillamente no funciona. Lo que planteamos fue una mayor unidad, en el sentido de poder levantar instancias de discusión tanto teórica como práctica entre diferentes corrientes anarquistas, pues el encierro nos puede llevar fácilmente a creer que somos una especie de iluminados, al vanguardismo o a la idea de que tenemos toda la razón, problemas que evidencian una falta de crítica impropia de anarquistas, al menos eso creemos.

Creemos en la organización específica de los anarquistas, pero no creemos en que debe ser una organización única, sino que deben ser varias y éstas pueden trabajar coordinadas cuando la coyuntura lo amerite, y deben debatir y crecer. Además del encuentro en la lucha de éstas pueden surgir variados frentes político-sociales con los cuales seguir avanzando en la construcción revolucionaria.

Por otro lado, insistimos que no hemos planteado una "unidad desde arriba", ni menos una unidad artificial entre compañeros que plantean y trabajan siguiendo tendencias que obviamente tienen diferencias. Si bien las discusiones del año 2002 son conocidas por muchos militantes, en especial los de mas edad, entre los muchos jóvenes que se acercan al anarquismo en los últimos tiempos, tanto el CUAC, como las discusiones y divisiones que se sucedieron después son nada mas que un rumor, a veces ni siquiera eso.


Creemos que los compañeros que trabajan desde una esfera mas contracultural no están mal per se, sino que trabajan en otros frentes, como muy bien puede ser la difusión de las ideas libertarias entre la juventud, es más, pensamos que estos compañeros, a pesar de no estar de acuerdo en muchas cosas con nosotros, son eso, compañeros y por lo mismo, merecen respeto, y nos pueden aportar más de algo a través del diálogo abierto y las críticas constructivas.


La discusión fraterna con compañeros que trabajan en base a los grupos de afinidad también nos parece que puede aportar a pesar, de nuevo, que no estemos de acuerdo en muchas cosas.


Tenemos perfectamente claro que el conjunto de la clase no participa de estas instancias, pero dado que existen muchos compañeros que sencillamente no se dan el tiempo, ni menos tienen la intención de desarrollar debates políticos, debido tanto a la autocomplacencia, como a peleas que llevan años dividiendo a compañeros, o sencillamente por falta de interés, esta herramienta ha sido buena para levantar un debate que veíamos necesario. Y por el momento creemos haber tenido razón.


Como ya dijimos, no pretendemos "leer" la realidad desde un blog, este es solamente una herramienta para hacer públicos nuestras conclusiones e intentos de aporte para generar debate. Nuestras militancias y trabajos no creemos que deban ser ventilados por aquí.

Y el CUAC si vive, y tenemos perfectamente claro que OCL es su continuación, pero hay varias cosas que nos generan dudas de su trabajo y actitud.

E insistimos, nuestra propuesta es generar espacios de debate, de crítica, pero también que sirva tanto para que compañeros con menos experiencia aprendan, se generen lazos de confianza y se posibiliten tanto coordinaciones como cooperaciones en los diferentes trabajos para levantar una opción revolucionaria, clasista y anarquista.

Estamos abiertos a las críticas, al debate con todos los compañeros, y esperamos que este debate, que creemos sano, nos sirva a todos.

Por último, decir que no estamos de acuerdo con las organizaciones que criticamos no significa que odiemos a estas organizaciones o que le neguemos la sal y el agua, simplemente tenemos diferencias con ellas y creemos factible y nuestro deber realizar ciertas críticas con respeto, y esperamos que ese respeto se mantenga evitando la soberbia.

Salud y anarquía

domingo, 18 de noviembre de 2007

La Militancia anarquista hoy en dia


Antes de comenzar este pequeño artículo queremos dejar en claro que esto es, tanto una crítica hacia los anarquistas en general como una autocrítica hacia nosotros como militantes, que es una opinión que espera dar pie al menos a una reflexión sobre el tema, y si es posible provocar un debate dentro del actual “movimiento” anarquista criollo.

Desde hace un tiempo ya que se ha advertido un aumento en el número de personas que se consideran a si mismos como anarquistas, esto en si es algo bueno, pero también hay que tomar en cuenta que este paulatino y significativo aumento de compañeros no ha significado necesariamente un aumento en la incidencia de los distintos grupos anarquistas en las luchas sociales, ya que a simple vista, y todos podemos dar fe de eso, se ve que el anarquismo es una corriente marginal dentro del mundo popular.

Ahora que gracias a ciertas circunstancias hemos aumentado en numero es tiempo ya de que demos un salto cualitativo a nuestra militancia, es hora de que analicemos nuestro accionar y tratemos de aprender de nuestros errores y falencias y de que admiremos nuestros aciertos para poder de verdad dar de una vez el paso que nos falta para mejorar la construcción revolucionaria que hace tanto tiempo estamos realizando.

Una de las cosas que nos debemos preguntar sobre nosotros y nuestros militantes es el por qué de nuestra poca efectividad, tenemos que analizar la metodología de trabajo con la que estamos actuando. La mayoría de las veces los fines que nos ponemos son poco claros, irreales, o a veces ni siquiera nos ponemos objetivos concretos para nuestro accionar cotidiano.

El anarquismo actualmente se encuentra en una encrucijada bastante clara, existen una cierta cantidad de organizaciones que destacan por sobre el resto, (léase OCL, CRA, y en menor medida el FAO) quienes, ya lo mencionamos antes, han sido incapaces de dar una respuesta a la situación, tanto por fuertes personalismos, como por ciertas practicas que a veces son cuestionables para otros compañeros/as, y por supuesto, desconfianzas y comentarios que surgieron el año 2003, con el difícil final que tuvo el C.U.A.C. y todo lo que ello trajo al anarquismo chileno, problemas que nos siguen penando hasta el día de hoy.

Por otro lado existe una infinidad de pequeños colectivos anarquistas que en su gran mayoría nacen de la necesidad de muchos jóvenes (en gran medida relacionados con el Punk) de organizarse y encontrarse con otras personas que como ellos, están comenzando a entrar en el vasto mundo del anarquismo. Sin embargo no tienen un fin, un objetivo claro por el cual trabajar, razón por la que generalmente no perduran en el tiempo, o se diluyen en carretes de amigos, o en la elaboración de fanzines, tocatas, hacen teatro, comen carne de soya, campañas por la defensa de los animales (cosas que de por sí no son desestimables, no pretendemos dar una Biblia sobre lo que es o no es, ser anarquista) pero de trabajo político, o incluso, de trabajo social, casi nada.

Fuera de esto, impresiona la incapacidad abismante de ser responsable en cualquier trabajo que se inicie, todo es tomado como un juego, nada importa, todo se diluye en pasarlo bien o en lo superficial, también es increíble el dogmatismo y orgullo existente en el medio, nadie acepta críticas, lo sienten todo como un ataque personal y estos dos aspectos impiden cualquier tipo de avance y de crecimiento.

Una de las razones que ayuda a que esto suceda y que además fomenta el aislamiento de los compañeros, es la falta de contacto entre las distintas generaciones de militantes, no hay donde ir, no hay donde aprender. Y como guinda de la torta muchos se niegan de plano a hablar sobre experiencias anteriores como el ya nombrado y famoso C.U.A.C.

La incidencia, la capacidad que el anarquismo y sus diversas corrientes, organizaciones, e individualidades tiene para influir en la sociedad hoy en día, es casi nula. Esto es lo que debemos atacar, mas allá de buscar más militantes, debemos mejorar el trabajo que realizamos hoy en día.

Uno de los principales problemas que nos penan, o que nos tienen entrampados en la actualidad, es la increíble incapacidad de que compañeros/as que adhieren a una u otra tendencia se unan para conversar, para informarse sobre en qué están otros compañeros, e incluso para coordinarse en algún trabajo específico, donde el apoyo de organizaciones e individualidades que apoyen otras prácticas, y otros modelos organizativos pueden ser de gran ayuda.

Aquí no hablamos de homogeneizar el anarquismo en torno a una sola visión, eso sería contrario a todos nuestros principios, tampoco hablamos de una gran organización anarquista especifica que englobe a todos los militantes, también pensamos que eso es contraproducente, y peligroso, al fomentar la homogenización del anarquismo, y la burocratización.

Aquí hablamos de romper con los dogmatismos, con el trabajo de pequeñas cúpulas, hablamos de que el anarquismo debe comenzar a insertarse en las luchas sociales, tanto barriales, culturales (todo tipo de cultura), como también sindical (en el caso de las tendencias que no aboguen por el fin del trabajo por supuesto), estudiantil, y en todas las esferas sociales, y por sobre todo, debe comenzar a trabajar de manera coordinada.

Las diferentes tendencias no son excluyentes, pueden cooperar, y en realidad eso debemos hacer por una parte, romper con las desconfianzas, y por otro, romper con el ghetto, insertarnos en todas las luchas. Uno no es anarquista por lo que piensa solamente, sino por lo que hace. La revolución social es tarea de todos. Recopilando, la propuesta concreta es, por un lado realizar encuentros periódicos entre las diferentes orgánicas e individualidades con simples fines de ver en que estamos, y como apoyarnos independiente de ciertas diferencias metodológicas, y por otro comenzar a trabajar seriamente en base a objetivos concretos que posibiliten la confluencia en un movimiento anarquista que tienda hacia la revolucion social.

Salud, y anarquía

¡¡Arriba los que luchan!!

viernes, 9 de noviembre de 2007

Ante la coyuntura en Chile y Venezuela

El Federal Anarco Comunista declara lo siguiente, ante la represión sufrida por los compañeros de la Conferencia Nacional de Trabajadores en un mitin realizado el dia miercoles 7 de noviembre en el metro cal y canto:

La actitud del gobierno de la Concertación, ante la rearticulacion incipiente de la clase trabajadora y el renacimiento de un discurso clasista y combativo en ciertos sectores de los explotados, es rechazada de manera tajante por nuestra organizacion, quienes fuimos participes del mitin y testigos del fuerte dispositivo represor con el que se nos reprimió nuestro derecho a manifestarnos y repartir propaganda, tanto por los niños muertos en Puerto Montt (objetivo del mitin) como por los presos politicos mapuches.

Todo nuestro apoyo a la CNT, y a los compañeros detenidos, la represion no podrá pararnos.

En otro plano, y partiendo de la cumbre de los pueblos levantada por sectores de izquierda, y el auge del discurso chavista en ciertas organizaciones libertarias, deseamos dar a conocer nuestro punto de vista.

El Federal Anarco Comunista comunica lo siguiente:

No es un secreto para nadie el que actualmente Venezuela se haya inmersa en un proceso de agitación social que muchos califican de revolucionario, mientras continua el gobierno de Hugo Chávez.

Desde una óptica comunista anárquica, realizamos por un lado una serie de críticas al ahora llamado “socialismo a la venezolana”, y por otro solidarizamos con las organizaciones anarquistas que han sufrido la represión del gobierno “bolivariano” como son “El Libertario” y la “Cruz Negra Anarquista”.

Los planteamientos del caudillo Venezolano sobre un etéreo “socialismo del siglo XXI”, que a grandes rasgos repite los esquemas típicos de los fracasados intentos autoritarios y reaccionarios bolcheviques, rayan en el populismo tan típico en los militares latinoamericanos. Las ínfulas de líder carismático y cercano a la gente que posee Chávez no evita que los sectores revolucionarios comiencen a cuestionar su soporte ideológico, basado en el “bolivarianismo”.

La ambigüedad del proyecto político oficialista sale a relucir claramente cuando uno comienza a analizar críticamente las acciones que ha venido realizando durante sus gobiernos. A modo de ejemplo es revelador el que luego del golpe y las movilizaciones de los trabajadores de la empresa PDVSA para sacar a los empresarios, el gobierno, repuesto en el poder, interviniera la empresa con el ejército para hacer un contrato comercial con dos conocidas industrias multinacionales estadounidenses.

Las reformas a la constitución Venezolana tienden a dos cosas, primero a la concentración del poder en la figura del presidente, quien además podría ser reelegido indefinidamente, y segundo a tratar de institucionalizar el proceso, lo que, ya sabemos gracias a la experiencia histórica, conduce inapelablemente a la castración del proceso revolucionario, pues el poder popular se puede y se debe desarrollar de manera independiente y libre, solo así podrá evolucionar según las necesidades de los actores inmediatos.

El fuerte personalismo de ciertos “líderes revolucionarios” que terminan siendo identificados totalmente con el proceso (en otras palabras, proceso y “líder iluminado” terminan siendo lo mismo, finalmente se termina creyendo que el proceso no puede seguir sin la presencia del tan amado líder) es una impronta típica del autoritarismo marxista, que de esta manera separa al pueblo de la revolución.

Un Estado poderoso es incompatible con una revolución libertaria, pues la citada institución de poder siempre termina defendiéndose, para eso utiliza a los burócratas (y a los miembros del infaltable partido único, en este caso el PSUV) quienes tienen una posición privilegiada y termina reprimiendo los intentos revolucionarios que avanzan hacia la abolición del Estado y la sociedad de clases.

Si hacemos historia, podremos recordar cómo los soviet en la revolución rusa comenzaron siendo embriones poderosos de poder popular, para terminar siendo un apéndice mas de la dictadura burocrática del régimen bolchevique autoritario.

Ningún modelo de izquierda es verdaderamente revolucionario si no cuestiona y ataca de manera concreta las bases mismas del capitalismo, sus relaciones sociales, sus valores. El autoritarismo lleva en sí el germen del fascismo, y el Estado como maquina de dominación de clase, siempre transformara a sus administradores en una capa social separada de la clase trabajadora.

Nuestra propuesta, como revolucionarios anarquistas, como individuos comunistas insertos en las luchas sociales, es construir organización horizontal, es cuestionar de manera concreta los cimientos capitalistas, es destruir la explotación y sus formas de relación social.

Es levantar la autogestión, es destruir las organizaciones jerárquicas reemplazándolas por organismos de poder popular regidos por la democracia directa en las esferas locales y coordinar estos organismos a niveles macros a través de federaciones libres.

No nos pidan un programa rígido, no nos pidan una propuesta estructurada con reglamentos, con organigramas, con fechas y horarios, con plazos. No somos un partido político que quiera el poder, no somos iluminados ni somos vanguardia, somos a lo más, minorías activas.

No somos tan soberbios para creer que le podemos enseñar al pueblo cómo se hace la revolución, pero creemos que ésta debe ser soñada, construida y llevada a cabo por el conjunto de éste, y esto sólo podrá ser realidad a través de la participación activa de los individuos organizados sin jefes, sin patrones, sin presidentes ni generales, en otras palabras, sin Estado.

martes, 6 de noviembre de 2007

CON NUESTROS CAIDOS HASTA EL TRIUNFO FINAL

Esta semana esta marcada a sangre y fuego en el inconsciente colectivo del pueblo.

Un 5 de noviembre de 1988 fueron ultimados por las fuerzas represivas de la dictadura militar 2 jóvenes combatientes, Pablo Vergara (hermano de los compañeros caídos el Día del joven Combatiente) y Aracely Romo.

Siguiendo con el mes, un 7 de noviembre pero del año 2002 murió durante un intento de toma realizado por comunidades mapuches en el sur, el joven Alex Lemun, víctima de esta "democracia" de cartón, que se enorgullece de perfeccionar el legado neo liberal y autoritario de la dictadura.

Estos 3 jóvenes asesinados por las fuerzas represivas de dos regímenes políticos supuestamente diferentes, son un eterno recordatorio de que el Estado, no importa quien lo administre, siempre será una institucion autoritaria encargada de proteger los intereses de una clase privilegiada.

El Estado siempre recurrirá a todos los recursos que tenga a mano para acallar las voces disidentes que se alzen frente a su discurso, pues su misma naturaleza es represiva, sin importar que el administrador de turno sea "socialista" o derechamente burgués.

Tanto durante la dictadura matando a los militantes de los grupos de la izquierda revolucionaria, como durante la "democracia" neo liberal de la Concertación asesinando a estudiantes y mapuches, el Estado ha mantenido indiscutiblemente su carácter de administrador de la fuerza en favor de la burguesía, prueba de ello son la gran cantidad de compañeros/as caídos/as en enfrentamientos con la fuerza policial.

Estos jóvenes que hoy recordamos desde este pequeño espacio de insumisión anarquista cayeron levantando distintas reivindicaciones a las nuestras, es verdad (la lucha contra una dictadura militar, justicia para el oprimido pueblo mapuche), sin embargo su ejemplo, su entrega, que representa la mayor expresión de amor en pos de un ideal, en pos de los sueños, hace que sus vidas sigan presentes en todos los corazones rebeldes que cuestionan no sólo las formas de opresión en la sociedad capitalista, sino también los fundamentos de su mayor maquinaria de represión clasista, el Estado.

Ellos fueron capaces de luchar no solo por ellos, sino por su pueblo, fueron capaces de tomar conciencia de su situación de explotados y enfrentarla, fueron, a fin de cuentas, capaces de levantar un discurso de rebeldía en contra de un sistema injusto, basado en la explotación del hombre por el hombre, y de trasladarlo al campo concreto de las acciones.

Pagaron con su vida el atrevimiento de desafiar al Estado, pero sus sueños brillan en los ojos de todos/as nosotros/as. Sus vidas iluminan las vidas de todos/as los/as que deciden parar un día, cuestionar, y luego luchar.

Pablo, Aracely, Alex no han muerto, pues sus recuerdos están grabados a fuego en nuestros corazones rebeldes, y desde El Federal Anarco Comunista declaramos que su historia, que es la historia de todos los explotados, de todos los marginados por el Estado y el Capital, vivirá por siempre hasta que el último rebelde caiga, o estalle la revolución social.

Compañeros/as anarquistas, el enemigo esta identificado, es el Estado, es el Capital, y son todos los que defiendan las lógicas autoritarias propias del sistema capitalista.

Contra ellos, conciencia y organización.

¡Salud y Anarquía!

¡ARRIBA LOS QUE LUCHAN!